Opiniones
El que conozca a Julio Ligorría y no encuentre inmediata utilidad en su genio comunicador, su vasta red de amistades y contactos, y su finísimo sentido de las realidades –políticas, económicas y sociales- que determinan el curso de los acontecimientos en América Latina, desaprovecha un recurso de incalculable valor.
Álvaro Vargas Llosa,
Escritor y periodista peruano.

Nadie administra las crisis en Latinoamérica mejor que Julio Ligorría.
Mario Barletta
Presidente
Young & Rubicam
La Prensa, Panamá, Marzo de 2.002
Saber transmitir un mensaje, una percepción,=2 0un dato clave es una tarea difícil como importante. Pero saber cómo hacerlo en momentos de crisis es una labor delicada y vital que sólo los verdaderos expertos pueden lograr. Tal es el caso de Julio Ligorría. Focaliza y destaca el mensaje con la misma facilidad con la que otros ponen el dedo en la llaga. ¿Cómo lo hace? Combinando instinto, capacidad de análisis y poder de síntesis.Su profesión es muy peculiar y muy del Siglo XXI: él crea finales felices. Cuando tengo problemas quiero que él esté a bordo de la nave.
Carlos Alberto Montaner
Escritor y político cubano
Vicepresidente de la Internacional Liberal
Madrid
En ENRON quedamos muy satisfechos con el elevado nivel de profesionalismo evidenciado por Julio Ligorría para conducir la estrategia de comunicación e imagen de nuestro proyecto en Puerto Quetzal, Guatemala. Sus recomendaciones fueron siempre acertadas, resolviendo las eventuales crisis20de información con una gran efectividad.
James J. Steele
Director
ENRON DEVELOPMENT CORPORATION
Houston, Texas
Hoy en día los países compiten por los mercados, los recursos, las inversiones y el espacio dentro del escenario internacional, y son precisamente las acciones como las que ejecuta Julio Ligorría las que pueden colocar a Guatemala en una posición más favorable en la arena internacional.
Licenciado Arturo Fajardo Maldonado
Ministro de Relaciones Exteriores de Guatemala
Yo lo llamo el hombre de los mil contactos. Ya sea en México ó en España, en Chile ó en Polonia, Julio Ligorría siempre tendrá un amigo ó un contacto profesional.
Teresa B. de Zarco
Presidente del Directorio
Prensa Libre (Periódico de publicación diaria)
Guatemala
Julio Ligorría y su equipo de Interimage trabajan la comunicación y el desarrollo de la imagen corporativa de modo muy creativo. En FEDEPRICAP siempre hemos valorado su trabajo.
Carlos Manuel Echeverría
Director Ejecutivo
Federación de la Empresa Privada de Centroamérica
FEDEPRICAP Costa Rica
Durante la Cruzada Civilista=2 0que clamaba por la destitución del General Noriega y por la democracia en Panamá, la asesoría brindada por Julio Ligorría en el campo de las comunicaciones con Latinoamérica fue muy valiosa.
Rafael Zúñiga Brid
Gerente General
Cámara de Comercio de Panamá
Socio Fundador de la Cruzada Civilista
A lo largo de más de 15 años de trabajar en Latinoamérica, nunca antes me había cruzado con una empresa capaz de resolver de manera holística los problemas que conlleva abordar un nuevo mercado, Ligorria y su empresa Interimage son realmente eficientes.
William Coy
Alternative Energy Development
Washington, D.C.
La verdad es que durante mi gobierno, fue sorprendente el giro positivo que Julio Ligorría y su equipo lograron darle a la información oficial, transformando un espacio informativo tedioso y aburrido en un noticiero en vivo que, según las encuestas del canal de televisión, generó una gran adhesión en la audiencia.
Licenciado Ramiro De León Carpio
P residente de la República de Guatemala
Pocas veces en Miami se ha congregado tanta gente para apoyar a un político local, menos aún para respaldar a uno extranjero. Sin el apoyo de Julio Ligorría hubiera sido imposible reunir a los cientos de empresarios del Sur de la Florida que vinieron a apoyar al candidato presidencial de Guatemala, Jorge Carpio Nicolle.
Roberto J. Argüello
Chairman
CEO Advisors
Miembro de la Comisión Hispana del Senado de los Estados Unidos
Miami, Florida
La inclusión de Julio Ligorría con un grupo de asesoría en publicidad e imagen es considerada por Arzú como un factor clave en el éxito de sus comicios.
Comentario editorial de la Revista Crónica, Guatemala, a un artículo sobre el noticiero gubernamental “AVANCES”
Revista Crónica, Guatemala
Durante la aventura política en la que me embarqué como candidato a la vicepresidencia de Jorge Carpio Nicolle, pude aprec iar el talento de Julio Ligorría como analista y estratega de campaña, que nos llevó a disputar la segunda vuelta electoral.
Ingeniero Manuel Ayau Cordón
Empresario y Fundador de la Bolsa de Valores de Guatemala
Durante la crisis generada por la Advertencia al Viajero del Departamento de Estado de los Estados Unidos, la participación dinámica de Julio Ligorría logró que en menos de dos semanas se activasen y resolviesen cuestiones de suma importancia para el sector turístico nacional, que de otro modo habrían demorado meses, si no años, en resolverse.
Ingeniero Bruno Mertins
Presidente de la Cámara de Turismo de Guatemala
Lavín, Lagos y el marketing político
Por Carlos Alberto Montaner
No va a ser fácil derrotar a Joaquín Lavín en la segunda vuelta chilena. Y no me sorprende. Hace pocas semanas, en Santiago, en una notable reunión convocada por Arturo Fontaine, a la que acudieron, entre otros, Francis Fukuyama, examinamos los "spots" publicitarios de Lavín y del socialista Ricardo Lagos, y a la mayoría nos resultó evidente que el candidato de la Unión Democrática Independiente (UDI) lograba transmitir mucho mejor la esencia del mensaje político tradicionalmente exitoso: "a usted, elector, le conviene votar por mi". Lagos, en cambio, venía a decir que él era honrado y talentoso –algo sumamente probable–, y que estaba bien preparado para gobernar. Lavín, que también posee un excelente currículo personal, se limitaba a expresar una idea más simple y humilde: "a mi me interesa servirlo; usted va a salir ganando si me elige".
Contrario a lo que la mayor parte de los periódicos reportan, el éxito de Lavín no prueba que en Chile hay una profunda ruptura ideológica entre izquierda y derecha, sino todo lo contrario: la inmensa mayoría de esa sociedad considera superado el desgarrón de 1973 y los diecisiete años de gobierno militar. La candidata comunista, que avivó los viejos fantasmas de la guerra y el enfrentamiento, perdió la mitad de sus escasos votos. Ya no hay dos Chiles enemigos a muerte que se enfrentan, ni dos modelos diferentes de sociedad, sino una especie de saludable pugna entre grupos de pacíficos adversarios que creen que sus intereses y principios se defienden mejor con uno u otro partido, pero sin poner en peligro el modelo liberal basado en el mercado, la democracia y la libertad económica. Lo que están buscando son administradores competentes, no ideólogos. En las dos formaciones hay ricos, pobres y clases medias. En ambas hay profesionales. Sólo se ve un curioso desequilibrio entre las mujeres y los jóvenes, grupos que parecen preferir a Lavín. ¿Por qué? Las mujeres usualmente buscan estabilidad. No es verdad que voten por la apariencia física. Si eso fuera cierto Rómulo Betancourt jamás hubiera ganado unas elecciones. Los jóvenes suelen apoyar a quien con mayor claridad les prometa un futuro despejado. Esto es lo que han querido ver en la oferta de Lavín.
Era muy conveniente que se debilitara en la memoria política chilena el trauma que significó, primero el desastroso gobierno de Allende, y luego el periodo antidemocrático de Pinochet. Esa bienvenida amnesia es la que permite que los chilenos de casi todo el espectro político hoy tiendan a gravitar hacia el centro. La izquierda de Lagos en nada se parece a la que contribuyó a la suicida radicalización del gobierno de Allende. La derecha de Lavín ya nada o muy poco tiene que ver con el pinochetismo, transformación que ha sido mucho más sencilla por la detención en Londres del anciano general. El juez Baltasar Garzón jamás hubiera podido prever que su orden de arresto serviría para facilitar la despinochetización de la derecha chilena y su regreso al poder, pero el destino a veces depara esas extrañas consecuencias.
La primera vuelta de la campaña chilena otra vez ha demostrado la enorme importancia de un cuidadoso marketing político. Hay que tener un buen candidato, con buenas ideas y un convincente historial, pero en condiciones de normalidad social hay que saber "vender" al aspirante. Clinton, por ejemplo, es obra del marketing político. Si unos "focus groups" no lo convencen de que abandonara su fuerte acento sureño, probablemente jamás hubiera alcanzado la presidencia. Y eso no siempre ocurre: hace pocas fechas el PRD panameño, tras el mejor gobierno de la segunda mitad del siglo XX, el de Ernesto Pérez Balladares (si lo duda trate de anotar cuál otro fue mejor), perdía las elecciones por no ser capaz de desarrollar una buena campaña. Y en Guatemala está a punto de suceder lo mismo: Álvaro Arzú, también el más eficaz gobernante guatemalteco desde la presidencia de Arévalo –hace cincuenta años–, no podrá entregarle el bastón de mando a Oscar Berger, el alcalde de su mismo partido, porque la campaña ha sido desastrosa y en la inminente segunda vuelta debe triunfar sin dificultades el economista Alfonso Portillo. ¿Por qué? De acuerdo con los analistas más solventes, porque Portillo, hombre inteligente, hizo una mejor campaña, pero también, probablemente, porque en esas pugnas canibalescas en que se desangran los partidos, los asesores de Berger prescindieron del mejor estratega de la zona, un habilísimo consultor llamado Julio Ligorría que precisamente había contribuido como nadie al triunfo de Arzú o al milagroso sostenimiento de la popularidad de Ramiro de León Carpio, su antecesor.
Naturalmente, no todos los políticos necesitan llegar al poder de la mano de los especialistas en marketing político. Esto sólo es necesario en sociedades estables y predecibles. Las convulsas producen ciertos personajes excepcionales que ejercen sobre las masas una atracción irracional que no hay estratega capaz de generarla. Este es el caso de Chávez en Venezuela o de Abdalá Bucharam en Ecuador. Sin embargo, una vez al frente del gobierno, unos y otros necesitan de un permanente sistema de comunicación capaz de contrarrestar el desgaste que produce el ejercicio del poder. Mientras el periodista Andrés Oppenheimer recientemente consignaba en su leída columna que los economistas de toda América comenzaban a estudiar con cuidado el "milagro dominicano" ocurrido bajo la dirección de Leonel Fernández –el mejor presidente de esa nación en lo que va de siglo–, sorprendidos de un crecimiento económico en torno al siete por ciento anual, el mayor del planeta, el candidato de su partido, Danilo Medina, acaso perderá las próximas elecciones. ¿Razones? Porque el gobierno creyó que la labor de mercadeo político terminaba cuando se alcanzaba la presidencia. Grave error. Al día siguiente de ganar las elecciones comienza la agónica defensa de la labor del gobierno. La idea española de que "el buen paño hasta en el arca se vende" es una perfecta ingenuidad. Hay que salir a vocearlo.
© El Nuevo Herald/ Firmas Press
19 de diciembre de 1999
Revista latinoamericana para la libertad Perfiles Liberales
